La cara B de la visibilidad ¿asexualfobia?

April 5, 2016

Artículo escrito para El Principe Lila publicado el 5 de abril de 2016:

 

 

“Aunque pertenecieras a una comunidad muy homofóbica, probablemente sabrías que los gays existen. Pero eso no ocurre con la asexualidad. Por lo que las personas crecen sintiéndose solas, rotas.”

 

Este es uno de los vídeos que descubrió una persona asexual a la que he tenido el privilegio de acompañar en su proceso de descubrimiento y crecimiento personal, y que llegó a mi consulta, porque un profesional sanitario le dijo que tenía una disfunción sexual.

 

 

¿Cómo encontró el vídeo? ¿Buscando la palabra asexualidad? ¿Cómo es posible si eso no existe, si es incorrecto? ¿Y no se le ha estropeado el ordenador después de poner esa “burrada” en el buscador?... Total, sólo las comunidades y foros que hay utilizan ese término, los vídeos, blogs, documentación científica. ¿Cómo que existen estudios sobre eso? ¡Invalidados! Si no existe... ¿Cómo puedes llamarte investigadxrx y utilizar la palabra asexualidad?

 

Menos mal que Kinsey puso una X y no se le ocurrió poner asexual, sino a la hoguera con Kinsey (en 1948, propuso una Escala de 0 a 6, siendo 0 exclusivamente heterosexual y 6 exclusivamente homosexual, demostrando que existía un continuo, y que no podían establecerse sólo dos categorías en cuanto a la orientación sexual. En 1953, añadió la X, para referirse a aquellas personas que no experimentaban atracción sexual).

 

Mucho se ha debatido estos días a raíz del anuncio de Flex en el que sale el término Asexualidad. Este anuncio, va en la línea de otras marcas que han empleado la belleza real, la diversidad, la homosexualidad así como diversas causas sociales en sus anuncios. Varixs sexólogxs se han pronunciado al respecto, incluso llamándole “la campaña de la ignorancia” por emplear el término asexual, aludiendo a que eso es imposible porque todxs somos seres sexuadxs.

 

¿Por qué ahora tanto revuelo por el término? ¿Se acaba de crear? Pues no, la discusión en el mundo médico y científico surgió en 2004, cuando Bogaert publicó un documento histórico sobre asexualidad.

 

Según datos facilitados por Moisés Catalán Esteve: Cuando fueron consideradas las actualizaciones más recientes del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5), un Grupo Laboral AVEN DSM presentó al comité de la Asociación Psiquiátrica Americana un documento de 75 páginas que contiene investigación médica en la que se concluía que los asexuales no deben ser incluidos bajo el diagnóstico de Trastorno del Deseo Sexual Hipoactivo. En su lugar, la asexualidad debe considerarse como una identidad en lugar de una disfunción. Y el mismo año en el que los asexuales celebran la I Conferencia Mundial por el Orgullo Asexual (el 8 de julio de 2012, en la Universidad de South Bank, Londres) Bogaert publicó “Understanding Asexuality”, otorgando a la asexualidad carta de orientación sexual, es decir, de algo a lo que no hay que buscar soluciones.

 

En 2001, David Jay creó la primera comunidad virtual AVEN (The Asexual Visibility and Education Network). Y se han creado más comunidades desde entonces, foros, artículos científicos, e incluso tesis doctorales sobre el tema, hasta he encontrado una sobre “Asexualidad y prácticas Kinky”. Pero es la primera vez que el término se visibiliza de forma masiva en la televisión española. Con las personas asexuales (término que emplearé a falta de que alguien me ilustre con uno mejor, con el que haya consenso) ocurre lo mismo que con las cosas que no salen en la tele o en las redes sociales, o conoces a una persona asexual real, o crees que son como los gamusinos. ¿Os imagináis un anuncio de colchones para gamusinos?

 

No voy a entrar a debatir sobre el término, no soy filóloga y no lo considero mi cometido en este momento. Quizás mi enfoque sea diferente porque trabajé durante seis años rodeada de investigadorxs, científicxs, en un Centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y en la Universidad de Santiago de Compostela, y mi misión, como una de las responsables de divulgación científica, era trasladar el conocimiento que se generaba al público general. En esos años, de mis compañerxs arqueólogxs, antropólogxs, sociólogxs, historiadorxs, aprendí que lo verdaderamente importante cuando generas conocimiento, es que este pueda revertir en la sociedad, y para eso es importante adaptar el lenguaje y hacerte entender; que el conocimiento se construye con las personas, y que es imprescindible implicarlas en el proceso; que no somos colonxs que venimos a imponer una identidad.

 

 

Escribo como psicóloga y sexóloga, ignorante, porque utilizo la palabra asexual en consulta porque me resulta útil para ayudar a algunas personas, porque les ayuda a entenderse, a saber lo que les ocurre, a encontrar a más personas como ellxs y a empoderarse, y he visto el efecto que esto tiene en consulta. Considero que el problema no son las etiquetas, sino el uso que se hace de ellas.

 

Estos días me he puesto en la piel de las personas asexuales que conozco. Imagínate por un momento que no tienes deseo sexual, nunca lo has tenido, tus amistades sí, todo el mundo habla de ello, de las ganas que tiene, de lo que le pone aquel o aquella. Lo ves en la tele, en la publicidad, hasta lxs estudiosxs dicen que es importante en una pareja (pasión, intimidad y compromiso), sino ¿qué lo diferencia de una relación de amistad? De repente, parece que te puede gustar alguien (aunque no tienes muy claro lo que hay que sentir y si lo que sientes es suficiente) te dispones a tener relaciones sexuales, pero podrías estar haciendo calceta y tu cuerpo respondería igual, la relación no va. Acudes a tu médicx y te deriva a un sexólogx para que te ayude con tu disfunción sexual. Tras un completo proceso terapéutico, descartando todo lo descartable, y analizando tu historia, hasta cuestionándote tu orientación sexual etc. descubres que eres asexual, y todo cobra sentido, con todos los miedos que implica: Con la importancia que se le da a las relaciones sexuales ¿Podré encontrar pareja? ¿Cómo lo explico? ¿Cómo afronto los comentarios despectivos que pueda recibir? Y un largo etc. Pero te tranquiliza saber qué es lo que te ocurre, y descubrir foros de gente como tú, y artículos sobre el tema, y saber que es un espectro muy amplio y que hay bibliografía al respecto. Y cuando vuelves a tu médicx, le dices que no tienes una disfunción (dificultad) sexual, que eres Asexual, y cuando tu médicx te dice “eso es que no has encontrado a la persona adecuada” o “no te preocupes, eres joven y hay medicación para eso” tú respiras aliviadx, porque sabes quién eres y que no te pasa nada malo, y no necesitas medicación independientemente de lo que piense tu médicx... Entonces estás un buen día en tu sofá viendo la tele y ves que salen personas asexuales en un anuncio, y no sabes si ponerte a dar volteretas en el salón. Sí, porque ser visible es importante, y de esto saben mucho los homosexuales, las lesbianas, lxs bisexuales, lxs trans, las personas con diversidad funcional, entre otrxs.

 

Pero tu gozo empieza a diluirse cuando empiezas a leer algunos comentarios de profesionales de la sexología. Aquí una pequeña muestra:

 

  • “La baja, muy baja o nula atracción erótica (o deseo) no se denomina “asexualidad”. Se denomina baja, muy baja o nula atracción erótica (o deseo) y eso se puede dar en cualquier persona por cualquier circunstancia. No nos compliquemos la vida con etiquetas que lo único que hacen es confundir. Luego, lo que encienda el deseo de cada cual, tampoco lo vamos a cuestionar.” En un mundo ideal en el que se aceptase la diversidad, en el que no se discriminase a las personas, probablemente serían prescindibles, o no tendrían tanto peso las etiquetas. En el mundo en el que vivimos sí son necesarias, sino que se lo pregunten a la comunidad LGTBI. Por desgracia hoy por hoy con hablar de diversidad no es suficiente.

  • “Una persona denominada asexual no acudirá a la consulta, ya que no necesita mejorar desde su punto de vista, ni su erótica ni su amatoria…” Una persona Asexual, puede acudir a una consulta de sexología, porque no estamos sólo para las dificultades con las prácticas sexuales, y puede acudir por múltiples motivos: desavenencias de pareja/s, duelos, rupturas, mejora de la comunicación, baja autoestima, y un largo etc. Aunque después de lo que he leído estos días, entendería que se lo piensen dos veces antes de acudir.

  • Muchos comentarios se han referido a “las personas sin conocimientos de sexología”, “los no entendidos en sexología”… Hubiese sido estupendo que lxs profesionales de la sexología hubiesen estado al lado de las personas Asexuales, mientras intentaban averiguar los que les ocurría, formaban comunidades, potenciaban la investigación y se ponían etiquetas, apropiándose de un término que ha sido utilizando en ocasiones de manera despectiva. Pero no ha sido así, y el debate se ha abierto cuando se han hecho visibles. Pero podemos reunirnos, organizar foros científicos con todas las partes implicadas, y trabajar en equipo, o seguir cuestionando su existencia y despreciarlos por etiquetarse incorrectamente.

  • “Entonces, se entiende, que asexual es aquella persona que no tiene prácticas sexuales genitales, y aquí el primer error: hay muchas otras prácticas, no genitales, y si muy sexuales y placenteras, porque tenemos mucha piel y mucho cuerpo.” “Promueven el reduccionismo, confundiendo “sexo” con prácticas eróticas y estoy por asegurar que no cualquier práctica, sino solo aquellas que implican zonas genitales y perigenitales.” Muchas personas asexuales, al igual que muchas otras personas en general, saben y comprenden que hay vida más allá de los genitales. Aunque la ausencia de educación sexual de calidad, no lo pone fácil en general. Pero se refieren a las prácticas sexuales en general. Que no sientan atracción sexual, no significa que no puedan, si les apetece realizar prácticas sexuales, con un sentido lúdico, o como una forma de comunicación con la otra persona, pero la motivación es distinta, no hay atracción sexual, o es tan baja que encuentran su lugar en el espectro asexual.

 

  • “Uno de los riesgos mayores que tiene la terminología ASEXUAL es la ETIQUETACIÓN, es decir, una vez que la persona se ha etiquetado de asexual, se identifica con ello y se siente parte de esta categoría. Forman parte de una misma comunidad e incluso enarbolan una bandera. Una vez hecha esta identificación, después de un trabajo de cambio en sus propias creencias y valores, es difícil que haya espacio para ir más allá. Ya no hay camino.” Qué va a ser de mí ahora que me he etiquetado como mujer cis y heterosexual, y si en un momento dado me identifico como Kinky, ¿ya no podré volver a disfrutar del misionero? Las etiquetas nos ayudan a entender el mundo, y pueden ser flexibles, y puedes quitártelas cuando quieras, y esa es la labor de la psicología y la sexología, contribuir a que las etiquetas permitan avanzar y no limiten. No etiquetarte en este caso, no es la solución.¿Ponerse una etiqueta, enarbolar una bandera? ¿Pero quienes se han creído estxs asexuales? ¿Acaso se creen con derecho a erigirse en colectivo, a visibilizarse y que se les tenga en cuenta, se creen personas? Hasta ahí podíamos llegar.

  • “Quizá una persona no tiene intereses sexuales en una etapa concreta de la vida, y eso no quiere decir que sea así siempre. Con la etiqueta, la probabilidad de que perdure por mucho tiempo es mayor, porque la persona se ha identificado con un grupo.” Y bien saben mis amistades la de problemas que me ha traído identificarme con un grupo de mujeres feministas, y que no haya vuelta atrás.

  • “¿Hasta cuándo hay que insistir en que en las cuestiones relativas a las sexualidades de las personas, los profesionales de referencia somos los sexólogos y las sexólogas?” Llevan años intentándolo, y haciéndolo, tratando de que se realicen más investigaciones científicas desde la sexología. Pero es complicado si no te creen y no existes. Están encantadxs de que la sexología trabaje con ellxs.

  • “Me encantaría tener una muestra…y ver que se esconde detrás…”. No hay nada oscuro o patológico detrás. De todos modos están impacientes porque se realicen más estudios científicos sobre el tema, pero desde el respeto, RESPETO.

  • “Creo que el término, aparte de utilizarse de manera errónea, se promueve desde cierta industria que se quiere lucrar con dicho colectivo, igual que en su momento pasó con el asunto de la supuesta “adicción al sexo”... Sí, vivimos en una sociedad capitalista, mercantilizada… E hipersexualizada, ¿qué te van a vender, pastillas para no tener deseo? Todo es posible, pero creo que estamos un poco lejos de eso. Y precisamente se trata de que nadie intente curarla. La industria es inteligente, por eso suele fabricar bienes de consumo para colectivos cuanto más grandes mejor, teniendo un colectivo enorme y ultra sexualizado, invertir recursos en una minoría pudiéndolos destinar a una mayoría sería una inversión que rechazaría cualquier consejo de administración.

  • “No existe nadie que sea asexual incluso aunque quiera serlo… tanta tontería ya…”

  • “… yo es que no me creo el discurso… Porque diferencia el amor de lo que ellos llaman “sexo”… Bah, que no saben ni lo que dicen…”

O hacemos esto desde el respeto o no será.

 

Sería genial vivir en un mundo ideal flowerpower donde hubiese educación sexual (que pudiésemos entender todas las personas, independientemente de nuestro nivel cultural), pero el mundo no es ideal, ni justo, ni fácil, y los seres humanos somos imperfectxs, falibles y a veces necesitamos ponernos etiquetas, aunque no sean “correctas”.

 

Y como los enumerados, infinidad de comentarios “creo entender que…”, “parece que hablan de…”, “yo no he conocido…” “yo sí pero ahora ya no es…” “personas que dicen ser…” Yo no soy una experta en el tema, sólo soy psicóloga, sexóloga, he conocido a algún ser mitológico denominado asexual, y he investigado un poco sobre el tema, y mi propósito es seguir formándome todo lo posible. Aquí os dejo algún material que he ido recopilando por si puede resultar útil:

 

Golfxs con Principios - Asexualidad unos cuantos enlaces para comenzar

La identidad Asexual - Luis Álvarez Muñarriz

 

Libros:

 

Understanding Asexuality - Anthony F. Bogaert 

“Asexualidad ¿Se puede vivir sin sexo? - Javier León

“Diario de una asexual” - Lucía Lietsi.

 

Videos de gamusinos:

 

https://www.youtube.com/watch?v=GACgxebrSy8

https://www.youtube.com/watch?v=Ydv0Ju8GWuA

https://www.youtube.com/watch?v=ec51M4R-9cU

 

Blogs y páginas de asociaciones de gamusinos:

 

https://avenitas.wordpress.com/

https://www.asexual.es/

http://asexualsproject.com/

 

(Este artículo ha sido revisado por varios gamusinos asexuales y profesionales. Asumo la responsabilidad del mismo, y los comentarios que pueda generar. He intentado realizar mi aportación sin ofender a nadie, simplemente he intentado ponerme en los zapatos de las personas Asexuales, como profesional de la psicología y la sexología. Nuestra misión no es combatir, es investigar y caminar con y al lado de las personas y contribuir a su bienestar.)

 

Martina González Veiga

Psicóloga GS, Sexóloga y Terapeuta de Pareja, Divulgadora Científica.

Fundadora del Centro de Sexología Con mucho gusto!

Vocal de SiSEX Sociedad Internacional de Especialistas en Sexología

Miembro de la Federación Española de Sociedades de Sexología

 

 

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